Renta variable de Europa y del Reino Unido
Todos los mercado han experimentado un periodo convulso desde el conflicto en Irán, y la renta variable británica y europea no es una excepción. Este giro inesperado ha puesto en duda las perspectivas positivas que habían empezado a surgir recientemente en nuestra clase de activos. En consecuencia, los mercados se han mostrado muy volátiles, ya que reaccionan en tiempo real a los últimos acontecimientos que se suceden en el Golfo. No sabemos con certeza cómo evolucionará esta situación: desescalada, intensificación (posiblemente seguida de una rápida desescalada) o un largo periodo de incertidumbre. En perspectiva, nos ha sorprendido cómo los mercados parecen listos y dispuestos a reaccionar ante cualquier noticia positiva, lo que nos lleva a pensar que podrían repuntar con fuerza si se alcanza un acuerdo entre Irán y EE. UU. Un buen ejemplo de esto fue lo que sucedió el 8 de abril. Tras el anuncio de un alto el fuego de dos semanas, los mercados que registraron más ventas, como MSCI Europe ex UK, subieron un 5% ese día.
Esto nos parece relevante porque estamos ante una situación cambiante, por lo que no se puede descartar que haya más volatilidad, pero, al mismo tiempo, somos conscientes de cómo los mercados reaccionan rápidamente a los acontecimientos positivos. Con esto queremos decir que no hemos cambiado mucho la estructura general de nuestras carteras. Al inicio de la crisis, ya contábamos con una exposición significativa a empresas de petróleo y gas (un sector al que, en nuestra opinión, otros están menos expuestos que nosotros), lo que ha contribuido a la rentabilidad. También ayudó nuestra infraponderación al consumo discrecional, un sector que ha sufrido especialmente. En nuestros diferentes fondos, hemos reducido ligeramente nuestra exposición a las utilities, que han registrado un buen comportamiento. Paralelamente, hemos incrementado de forma moderada nuestras posiciones en empresas particularmente afectadas por la crisis, pero que, bajo nuestro punto de vista, aún representan una oportunidad positiva a medio y largo plazo. En cuanto a las nuevas posiciones, hemos incluido algunas cuya cotización, una vez más, consideramos que se ha visto excesivamente perjudicada por el aumento de los precios del petróleo y del riesgo de recesión, lo que ofrece valoraciones atractivas y, en nuestra opinión, mantiene el potencial de mejora de la rentabilidad.
En general, como equipo, intentamos ser flexibles ante la volatilidad de los mercados derivada del conflicto.
Las perspectivas para la renta variable europea eran mucho más positivas al inicio del conflicto entre EE.UU. e Irán de lo que habían sido desde la crisis financiera mundial, gracias a la expansión fiscal, la monetización de las inversiones en IA y un consumo sólido. En cuanto al Reino Unido, las bajas valoraciones relativas de su mercado bursátil, ampliamente internacional, fueron atractivas. Consideramos que estos mercados aún pueden generar una buena rentabilidad relativa a medio y largo plazo, y que la volatilidad provocada por el conflicto en las cotizaciones ha dado lugar a oportunidades interesantes.
— Joel Copp-Barton, Senior Client Portfolio Manager
Estrategias destacadas:
Invesco Continental European Small Cap Equity Fund
Invesco Pan European Equity Fund