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Los mercados y Oriente Medio: cómo afecta a las clases de activos

Vista aérea de una ciudad al anochecer, con carreteras y barrios iluminados, y nubes bajas de fondo.

Principales conclusiones

Mercado y economía

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Los indicadores económicos adelantados siguen apuntando a una resiliencia subyacente. Sin embargo, los parámetros basados en el mercado relativos a las expectativas de crecimiento y el apetito por el riesgo han perdido impulso. 

Activos inmobiliarios privados

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Las repercusiones de la guerra en Irán sobre los activos inmobiliarios privados no se deben tanto a alteraciones físicas, sino más bien a cómo se traslada el conflicto geopolítico a la economía en su conjunto. 

Mercados emergentes

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Aunque la subida de los precios de la energía favorece a los exportadores netos de energía de los mercados emergentes, el entorno no es el más propicio en los países de Asia que importan energía. 

Las últimas noticias que llegan desde Oriente Medio apuntan a un alto el fuego y una posible reanudación del transporte de mercancías y energía a través del estrecho de Ormuz. Aun así, temáticas recurrentes, como la diversificación, la defensa y la disciplina, siguen protagonizando nuestras charlas sobre inversión. A continuación, nuestros especialistas en inversión abordan las consecuencias de los riesgos geopolíticos y el aumento de los precios de la energía en sus clases de activos y cómo gestionan las carteras en este entorno.

Renta variable de mercados emergentes

La situación en Irán y en el conjunto de Oriente Medio tiene sus ramificaciones en Asia y los mercados emergentes. Esto se debe a que el estrecho de Ormuz es una arteria vital para el transporte de petróleo y gas hacia Asia, así como un importante factor que influye en los precios de la energía. Aunque la subida de los precios de la energía favorece a los exportadores netos de energía de los mercados emergentes, el entorno no es el más propicio en los países de Asia que importan energía y afecta tanto a la inflación como al contexto económico.

El hecho de que la oferta en el mercado petrolífero haya pasado de ser excedente a escasa, condicionada por cuellos de botella, nos recuerda lo rápido que puede cambiar la narrativa. Para nosotros, la clave sigue estando en la diversificación y la flexibilidad, con exposición a distintas regiones, estilos y temáticas. Sin embargo, también debemos mantener un enfoque disciplinado, apostando por oportunidades infravaloradas a medida que evoluciona la situación.

Actualmente, nuestras carteras de Asia y Mercados Emergentes están expuestas a la energía y a exportadores netos de energía, con una infraponderación significativa de importadores netos de energía (India, Taiwán y Corea), ya que creemos que las valoraciones son demasiado optimistas. No obstante, dado que las energéticas superaron a las tecnológicas en casi un 20% en marzo1, el panorama es ahora más complejo, por lo que la selección de valores sigue siendo clave.

 — Ian Hargreaves y William Lam, Co-Heads of Asia and Emerging Market Equities

Activos inmobiliarios privados

Las repercusiones de la guerra en Irán sobre los activos inmobiliarios privados no se deben tanto a alteraciones físicas, sino más bien a cómo se traslada el conflicto geopolítico a la economía en su conjunto. Los canales más importantes son las expectativas de inflación, los tipos de interés, el apetito por el riesgo, los cuales influyen en los costes de financiación, las valoraciones y la confianza de inversores y arrendatarios. En función de cuánto dure el conflicto, en los mercados inmobiliarios se podrían producir demoras en las decisiones sobre arrendamientos o una ralentización en las operaciones, aun cuando los fundamentales a largo plazo se mantengan intactos.

Desde un punto de vista operativo, es probable que los efectos del conflicto no sean uniformes en todos los sectores y mercados inmobiliarios. La evolución del crecimiento económico, los patrones comerciales y las estructuras de costes corporativas pueden influir en la demanda de ocupantes. Sin embargo, estos impactos, por lo general, son más acusados en determinados tipos de inmuebles y regiones que en otros. En el ámbito de la oferta, el aumento de los costes de la energía y las disrupciones en materiales vinculados a la energía pueden incrementar los costes de construcción o retrasar los plazos de ejecución, lo que podría reducir la nueva oferta. Para los activos existentes, una menor actividad de nuevas construcciones puede favorecer los niveles de ocupación y el crecimiento de las rentas en aquellos lugares en los que la demanda se mantenga resiliente.

En cuanto a los inversores, el conflicto actual destaca la importancia de llevar a cabo una inversión disciplinada, un apalancamiento prudente y un enfoque sobre activos con flujos de caja duraderos. Cuanto más tiempo perdure la incertidumbre en torno al conflicto, mayor será el riesgo de que se retrasen las decisiones de inversión y de arrendamientos. Paralelamente, los periodos con un menor despliegue de capital pueden crear oportunidades para aquellos inversores que estén dispuestos a pasar por alto la volatilidad a corto plazo en una clase de activos que sigue orientada al largo plazo.

— Mike Sobolik, Investment Strategist, Direct Real Estate, Norteamérica; Mike Bessell, Managing Director, European Investment Strategist

Estrategias destacadas:

Inmobiliaria

Renta variable global

En marzo, el miedo y la volatilidad regresaron con fuerza tras el ataque de EE. UU. e Israel contra Irán y el posterior cierre del estrecho de Ormuz. El repunte en los precios del petróleo por encima de los 120 $ reavivó el temor a la inflación y la volatilidad de los tipos de interés, lo que se tradujo en ventas masivas de valores cíclicos, mientras que las acciones energéticas se dispararon. El claro contraste entre una desescalada rápida y una disrupción prolongada nos recuerda lo rápido que las condiciones del mercado pueden variar cuando los riesgos geopolíticos resurgen.

Durante el periodo, el foco se ha puesto sobre la resiliencia, y no tanto en intentar predecir qué ocurrirá. Se ha mantenido un enfoque diversificado centrado en empresas de alta calidad con balances sólidos y equipos de gestión con experiencia demostrada. La actividad ha sido moderada, más que reactiva. Se ha reducido la exposición al petróleo donde las cotizaciones empezaron a descontar un aumento de los precios a largo plazo mayor del previsto. Además, también se redujo la exposición a determinados segmentos del sector de la IA y los semiconductores, en el que las valoraciones y el posicionamiento se han tensionado más y ha aumentado el riesgo de asignación incorrecta de capital.

De cara al futuro, consideramos que las oportunidades más atractivas se encontrarán en empresas con ventajas competitivas duraderas, sobre todo aquellas con activos de datos únicos que pueden beneficiarse de la IA sin necesidad de grandes inversiones de capital. En líneas más generales, los últimos acontecimientos han reforzado la necesidad de diversificación y flexibilidad. Tanto las circunstancias geopolíticas como la magnitud del ciclo de inversión en IA apuntan a un rango más amplio de desenlaces posibles. Esto significa que un control prudente del riesgo, una asignación disciplinada de capital y una disposición a adaptarse serán cruciales para afrontar el periodo que está por venir.

— Siddharth Shah, Client Portfolio Manager

 

Acciones y bonos europeos

Los mercados de bonos se han centrado en las repercusiones que puede tener una crisis de suministro energético en la inflación. En consecuencia, las expectativas en torno a los tipos de interés se revisaron significativamente al alza, lo que provocó un fuerte aumento de los rendimientos de bonos gubernamentales. Estos activos experimentaron una venta masiva inmediata, lo que refuerza la opinión de que la inflación y los tipos de interés más altos planteaban una amenaza mayor que la de un crecimiento más débil. Además, apenas se percibieron señales de una huida tradicional hacia activos refugio. Desde entonces, los niveles de volatilidad de los mercados de bonos gubernamentales han sido elevados. Por el contrario, los conocidos como “activos de riesgo” se han mostrado más resilientes. Aunque los mercados de crédito y de renta variable han experimentado un cierto declive, sobre todo con la continuación del conflicto, el retroceso general se ha limitado relativamente. Los diferenciales de crédito se han ampliado, pero no de forma significativa.

El riesgo de crédito se ha incrementado de forma selectiva ante el debilitamiento del mercado, con un mayor foco sobre emisores conocidos, cuyos precios se desajustaron y para los que existía oferta disponible. Algunas de estas posiciones ya se encontraban bajo presión antes de marzo, incluidas áreas afectadas por la disrupción de la IA a principios de año, como empresas de tecnologías de consumo y relacionadas con los datos. Se añadieron otras exposiciones de carácter idiosincrásico. La exposición general a la renta variable se redujo de la mano del mercado, pero se incrementó de forma moderada durante la posterior caída. La duración se mantiene prácticamente igual.

En general, esto representa un entorno macroeconómico más débil que a principios de año. La inflación se mantiene lo suficientemente elevada como para que los bonos del Estado y la duración no puedan ofrecer una cobertura efectiva frente al riesgo. Sin embargo, los bancos centrales probablemente releguen cada vez más a un segundo plano el impulso inflacionario ante un contexto de crecimiento más débil, sobre todo si tenemos en cuenta que los mercados laborales ya flaqueaban antes de marzo. Esto contrasta con el periodo de inflación posterior al COVID, entre 2022 y 2023. Actualmente, no se prevé un nuevo ciclo de subidas. Las rentabilidades totales parecen atractivas, aunque los diferenciales de crédito se mantienen relativamente ajustados.

—      Alister Brown, Senior Client Portfolio Manager

Estrategias destacadas:

Invesco Pan European High Income Fund

Renta variable de Europa y del Reino Unido

Todos los mercado han experimentado un periodo convulso desde el conflicto en Irán, y la renta variable británica y europea no es una excepción. Este giro inesperado ha puesto en duda las perspectivas positivas que habían empezado a surgir recientemente en nuestra clase de activos. En consecuencia, los mercados se han mostrado muy volátiles, ya que reaccionan en tiempo real a los últimos acontecimientos que se suceden en el Golfo. No sabemos con certeza cómo evolucionará esta situación: desescalada, intensificación (posiblemente seguida de una rápida desescalada) o un largo periodo de incertidumbre. En perspectiva, nos ha sorprendido cómo los mercados parecen listos y dispuestos a reaccionar ante cualquier noticia positiva, lo que nos lleva a pensar que podrían repuntar con fuerza si se alcanza un acuerdo entre Irán y EE. UU. Un buen ejemplo de esto fue lo que sucedió el 8 de abril. Tras el anuncio de un alto el fuego de dos semanas, los mercados que registraron más ventas, como MSCI Europe ex UK, subieron un 5% ese día.

Esto nos parece relevante porque estamos ante una situación cambiante, por lo que no se puede descartar que haya más volatilidad, pero, al mismo tiempo, somos conscientes de cómo los mercados reaccionan rápidamente a los acontecimientos positivos. Con esto queremos decir que no hemos cambiado mucho la estructura general de nuestras carteras. Al inicio de la crisis, ya contábamos con una exposición significativa a empresas de petróleo y gas (un sector al que, en nuestra opinión, otros están menos expuestos que nosotros), lo que ha contribuido a la rentabilidad. También ayudó nuestra infraponderación al consumo discrecional, un sector que ha sufrido especialmente. En nuestros diferentes fondos, hemos reducido ligeramente nuestra exposición a las utilities, que han registrado un buen comportamiento. Paralelamente, hemos incrementado de forma moderada nuestras posiciones en empresas particularmente afectadas por la crisis, pero que, bajo nuestro punto de vista, aún representan una oportunidad positiva a medio y largo plazo.  En cuanto a las nuevas posiciones, hemos incluido algunas cuya cotización, una vez más, consideramos que se ha visto excesivamente perjudicada por el aumento de los precios del petróleo y del riesgo de recesión, lo que ofrece valoraciones atractivas y, en nuestra opinión, mantiene el potencial de mejora de la rentabilidad.

En general, como equipo, intentamos ser flexibles ante la volatilidad de los mercados derivada del conflicto. 

Las perspectivas para la renta variable europea eran mucho más positivas al inicio del conflicto entre EE.UU. e Irán de lo que habían sido desde la crisis financiera mundial, gracias a la expansión fiscal, la monetización de las inversiones en IA y un consumo sólido. En cuanto al Reino Unido, las bajas valoraciones relativas de su mercado bursátil, ampliamente internacional, fueron atractivas. Consideramos que estos mercados aún pueden generar una buena rentabilidad relativa a medio y largo plazo, y que la volatilidad provocada por el conflicto en las cotizaciones ha dado lugar a oportunidades interesantes.

— Joel Copp-Barton, Senior Client Portfolio Manager

Estrategias destacadas:

Invesco Continental European Small Cap Equity Fund

Invesco Pan European Equity Fund

  • Riesgos de inversión

    El valor de las inversiones y el de cualquier renta fluctuará (en parte como consecuencia de las fluctuaciones de los tipos de cambio) y es posible que los inversores no recuperen la totalidad del importe invertido.

    Información importante

    El presente es material de marketing y no proporciona asesoramiento financiero. No pretende ser una recomendación de compra o venta de ninguna clase de activos, valores o estrategias en particular. Por lo tanto, no son aplicables los requisitos normativos que exigen la imparcialidad de las recomendaciones de inversión o de estrategia, ni las prohibiciones de negociar antes de su publicación. Los puntos de vista y las opiniones se basan en las condiciones actuales del mercado y pueden cambiar.

  • EMEA5386311/2026