“Invertir junto a fundadores y socios mayoritarios no es una moda, ni una temática, ni una artimaña de marketing. En mi opinión, es la mejor forma de revalorizar el patrimonio tanto en sentido absoluto como relativo”.
Joe Dowling, gestor del fondo
Invertir en empresas cuyos fundadores o inversores mayoritarios formen parte del consejo implica colaborar con los primeros interesados en que el negocio funcione. Al tener una participación significativa en el capital de la empresa, los incentivos de estos directivos entroncan con los de los accionistas. Por eso, se esfuerzan más por controlar los costes, generar valor a largo plazo y adoptar estrategias firmes. Los negocios de esta cartera tienen una amplia diversificación sectorial y cuentan con sólidos historiales de rentabilidad, así que ofrecen un plus atractivo a las carteras de renta variable global. Evidentemente, esta fórmula no siempre es garantía de éxito. Por ello, nos centramos en empresas con la mentalidad, el historial y la coyuntura adecuados para revalorizar el capital a largo plazo, especialmente si sus acciones se negocian a precios competitivos.
La filosofía de inversión del fondo sostiene que las compañías dirigidas por fundadores y socios mayoritarios suelen ser de mejor calidad y tener un mayor potencial de creación de valor a largo plazo. Se basa en la premisa de que se cuida más aquello que se tiene en propiedad, una idea que puede extrapolarse a los directivos de una empresa. Creemos que invertir junto a fundadores y socios mayoritarios puede ayudarnos a lograr resultados extraordinarios.
La cartera genera valor a través de un riguroso proceso de inversión que combina el análisis fundamental con una evaluación estricta del riesgo y la rentabilidad. Estos son algunos de sus principales características:
Generación de ideas: Es difícil encontrar información sobre los porcentajes de participación en el capital de una empresa. Sobre todo, porque puede haber multitud de clases de acciones, la información puede estar obsoleta y puede haber sociedades de cartera con nombres de lo más extraños. Además, gran parte de este trabajo tiene que hacerse a mano. Nuestro equipo de inversión va filtrando un gran universo de inversión hasta detectar en torno a 125 empresas que cumplan los requisitos del fondo; en concreto, aquellas con fundadores o socios mayoritarios que destaquen sobre el resto.
Evaluación y aprobación: Cada idea de inversión se analiza para confirmar qué hace especiales a la empresa o a sus directivos. Desarrollamos modelos financieros internos y calculamos la tasa interna de rentabilidad (TIR). A continuación, hacemos comparaciones con empresas similares para quedarnos solo con las mejores.
Construcción de carteras: Con base en estos modelos de TIR, la cartera invierte en 25-35 posiciones, limitando cada una al 10% para mantener la diversificación y reducir la correlación.
La gestión de riesgos está integrada en nuestro proceso de inversión. Analizamos minuciosamente cada acción, para asegurarnos de comprender de verdad el perfil de riesgo y remuneración de una empresa. Además, estudiamos los riesgos macro y de correlación de la cartera, de modo que esté suficientemente diversificada como para hacer frente a todo tipo de condiciones de los mercados. Actualizamos nuestros análisis y modelos con regularidad (normalmente, cada trimestre o cuando se publican informes de beneficios) para verificar la estabilidad de nuestras tesis de inversión.
Gestionamos prudentemente el posicionamiento de la cartera para equilibrar el riesgo y las oportunidades de crecimiento. Nuestro objetivo es construir una cartera variada con posiciones relativamente poco correlacionadas, aprovechando las mejores ideas que hayamos detectado durante la fase de evaluación. La hoja de comparación de acciones y las TIR modelo nos ayudan a seleccionar inversiones que se complementen entre sí y a optimizar el rendimiento global de la cartera.
Visita la página específica del producto Invesco Global Founders & Owners Fund para consultar los KIDs/KIIDs y la documentación del fondo. Al invertir, no se adquieren participaciones en el activo subyacente en cuestión, sino en un fondo de gestión activa.
Joe Dowling se encarga de la selección de valores del fondo. Cuenta con 12 años de experiencia y forma parte del Equipo de Renta Variable Global, que opera desde Henley aportando capacidades propias y complementarias. La experiencia de sus miembros es perfecta para gestionar carteras activas y construidas con un análisis bottom-up.
“Invertir junto a fundadores y socios mayoritarios no es una moda, ni una temática, ni una artimaña de marketing. En mi opinión, es la mejor forma de revalorizar el patrimonio tanto en sentido absoluto como relativo”.
Joe Dowling, gestor del fondo
Las empresas dirigidas por sus fundadores o inversores mayoritarios suelen batir al mercado porque estos directivos quieren que el negocio funcione, son "los primeros interesados" Al compartir los intereses de los accionistas, los fundadores tratan el capital recibido como si fuera suyo, dando prioridad al crecimiento a largo plazo frente a las ganancias inmediatas. Además, utilizan el efectivo de modo más eficiente y controlan los costes. Está demostrado que, con el tiempo, las empresas dirigidas por sus fundadores baten a las que no lo están.
"Los primeros interesados" en que el negocio funcione serán estos fundadores o socios mayoritarios, ya que han destinado una parte considerable de su propia fortuna a la empresa. Por lo general, controlan al menos el 5% del capital social o han invertido 100 millones en ella. En otras palabras: los incentivos de estas personas se alinean con los de los accionistas, lo que mitiga los problemas del agente-principal y refuerza la asignación prudente del capital.
Los fundadores y socios mayoritarios piensan a largo plazo y suelen dar prioridad al crecimiento sostenible frente a las ganancias inmediatas. Pueden actuar con más valentía e innovación que otros directivos y estar dispuestos a tomar decisiones arriesgadas que pueden traducirse en ganancias significativas con respecto al mercado. Jeff Bezos y Michael O’Leary son buenos ejemplos: el primero invirtió en la computación en la nube cuando casi nadie más lo hacía, y el segundo supo aprovechar estratégicamente las crisis.
Los inversores utilizan tres criterios clave para evaluar a un fundador:
Talento: ¿Cuál es su historial operativo y de asignación del capital?
Ética: ¿Cómo trata a los accionistas minoritarios? ¿Qué estándares de buen gobierno se aplican?
Alineación: ¿Cómo se ajustan los niveles de participación en el capital social y la estructura retributiva?
Esta evaluación conlleva una intensa investigación, comprobando formularios, llevando a cabo entrevistas, consultando fuentes externas...
Un gran número de estudios de fuentes fiables (Bain & Harvard Business Review, PWC/UBS, Journal of Finance, UBS) muestran que, en el largo plazo, las empresas dirigidas por sus fundadores o con un CEO con una gran participación en el capital social, así como las empresas familiares y las controladas por multimillonarios, sobrepasan regularmente y con creces los valores de referencia del mercado.
Descubre en qué condiciones de mercado puede resultar interesante adoptar un enfoque de ponderación equitativa para obtener una exposición más equilibrada a los índices de referencia de renta variable estadounidense de gran capitalización.
A diferencia de los índices ponderados por capitalización de mercado, que, por su naturaleza, concentran la exposición en las empresas más grandes, las estrategias Equal Weight asignan la misma ponderación a cada componente. Los ETFs UCITS Equal Weight de Invesco brindan acceso a este enfoque, tanto en los mercados globales como en los estadounidenses y europeos.
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