En un contexto de incertidumbre geopolítica y económica, mantenemos una postura neutral en cuanto a la distribución del riesgo dentro de nuestra cartera de inversiones alternativas. La reducción del tipo de interés base se ha detenido, y se prevé que la crisis del petróleo provocada por el conflicto con Irán provoque un aumento de la inflación y de los tipos a largo plazo. Nos decantamos por activos defensivos, como la deuda privada, los activos reales y las estrategias de cobertura. (Recomendamos que leas nuestro informe completo sobre oportunidades alternativas del Q2).
Crédito privado: sobreponderamos para beneficiarnos de la incipiente expansión de los diferenciales en los mercados cotizados
Seguimos sobreponderando el direct lending, ya que consideramos que las rentabilidades totales siguen siendo atractivas para las posiciones preferentes, especialmente en el mercado core de mediana capitalización. El gran volumen de recursos líquidos de las firmas de capital privado y de todas las inversiones que tienen pendientes de vender, apunta a una continuación en la mejora del volumen de operaciones. Asimismo, sobreponderamos el crédito inmobiliario debido a los altos niveles de potencial de rentas corrientes y a la recuperación del mercado inmobiliario de renta variable.