2025 fue otro año de rendimientos muy sólidos para los mercados de renta variable. Aunque las acciones estadounidenses han trazado una evolución favorable, cuando se miden en una moneda común se evidencia que no son las que mejores resultados se han anotado. Los cambios en la política fiscal han ayudado a que los mercados europeo y japonés obtuvieran resultados mucho más positivos. Del mismo modo, la esfera emergente ha tenido un buen rendimiento gracias al debilitamiento del dólar estadounidense. Creemos que estas tendencias probablemente persistirán en 2026 y vemos numerosas oportunidades más allá de Estados Unidos
Con esto no decimos que se deban evitar los mercados estadounidenses, ni mucho menos. Si bien los mercados de renta variable estadounidenses siguen altamente concentrados, no queremos apostar en contra del relato de la IA, que sigue desafiando las expectativas, liderada por empresas con fundamentales sólidos. No obstante, para una gestión prudente del riesgo, debemos ser muy conscientes de esos riesgos de concentración. En nuestra opinión, cuanto más optimistas sean los inversores a la hora de apostar por el relato dominado por la IA en Estados Unidos, más se beneficiarán de la diversificación de sus carteras.
En términos generales, esperamos que 2026 se caracterice por un contexto de crecimiento resiliente que mejore moderadamente en todo el mundo. Como señala nuestro equipo de Strategy & Insights, las empresas gozan de resiliencia; no han asumido un apalancamiento excesivo como en ciclos anteriores. Es probable que los riesgos geopolíticos sigan elevados en comparación con décadas anteriores, pero también es probable que sean menores que los que hemos experimentado en 2025. Es de suponer que una mayor confianza de las empresas dé lugar a importantes planes de gasto, lo cual podría dejar margen para una mejora del ciclo de crédito para el año que viene.
Las políticas más flexibles de la Reserva Federal y del Banco de Inglaterra van alcanzando el nivel de flexibilización que ya ha emprendido el Banco Central Europeo (BCE), extremo que debería suponer cierto apoyo para los consumidores, que siguen disponiendo de abundantes ahorros. El margen para una sorpresa positiva en el consumo es mayor en Europa, lo que refuerza la idea de adoptar una visión más positiva sobre la exposición interna en esa región.
Compartimos las reflexiones de nuestros especialistas de todos los equipos de renta variable británica, europea, global, asiática y de mercados emergentes, así como las opiniones de nuestro equipo de ETFs. Continúa leyendo para conocer en detalle sus perspectivas y análisis.
Renta variable global: sortear la incertidumbre con cauteloso optimismo
Stephen Anness, Head of Global Equities
Los mercados bursátiles de todo el mundo han seguido avanzando con fuerza, lo que refleja la resiliencia de los beneficios empresariales, especialmente en los sectores tecnológicos y relacionados con la IA, pero también suscita preocupación por los elevados múltiplos en un contexto de crecimiento mundial moderado. Seguimos centrándonos en las oportunidades infravaloradas y subestimadas a escala global.
Aunque el crecimiento económico parece estar mejorando con moderación de cara a 2026, las perspectivas siguen siendo frágiles y desiguales. Las expectativas de inflación están disminuyendo, pero siguen siendo inciertas, lo cual lleva a los bancos centrales a aplicar recortes cautelosos de los tipos de interés. Se espera que la Reserva Federal y el BCE sigan bajando los tipos, algo que debería favorecer a los activos de riesgo.
Los riesgos geopolíticos siguen ahí. La incertidumbre acerca de las políticas de Estados Unidos —especialmente, en torno a los aranceles y la inmigración— podría perturbar aún más el comercio y las cadenas de suministro, mientras que las tensiones en Oriente Medio y Asia podrían afectar a los sectores de la energía y los semiconductores. La posibilidad de que se desate una guerra comercial entre Estados Unidos y China, y los cambios en las alianzas aumentan la volatilidad.
Seguimos centrándonos en una selección de valores “bottom-up” y viendo oportunidades idiosincrásicas en valores defensivos, cíclicos y de distintas capitalizaciones bursátiles. Nos decantamos por una cartera de empresas ampliamente diversificada por exposición geográfica e industrial que trate de evitar un riesgo excesivo de estilo o factor. Consideramos que resulta ineludible que los gestores activos permanezcan atentos a las variaciones de las circunstancias macroeconómicas, que podrían ofrecer oportunidades de inversión.
Renta variable de Asia y mercados emergentes: exposición selectiva en una clase de activos en repunte
William Lam, Co-Head of Asian and Emerging Markets Equities
Asia y los mercados emergentes son buenos puntos de diversificación para los inversores de Estados Unidos y EMEA de cara a 2026. Aunque persisten los riesgos geopolíticos, los mercados reaccionaron bien a dos acontecimientos importantes: el hecho de que la relación entre Estados Unidos y China pareciera estabilizarse a lo largo de 2025, y la constatación de que Asia ofrece una exposición relativamente barata a la cadena de suministro de la IA.
Las valoraciones ya no son tan atractivas dada la fortaleza de los precios de las acciones en 2025. Sin embargo, el persistente descuento con respecto a los mercados estadounidenses y la amplia dispersión entre sectores y regiones refuerzan los argumentos a favor de una selección de valores activa. Las mejoras en las políticas de rentabilidad para los accionistas y la visibilidad acerca de los beneficios aumentan el atractivo.
El norte de Asia sigue siendo fundamental para el crecimiento relacionado con la IA, pues allí se encuentran fabricantes y empresas tecnológicas de primer orden que suministran infraestructuras críticas. India, el sudeste asiático y América Latina siguen beneficiándose del aumento de la demanda de los consumidores, la adopción de la tecnología digital y la expansión de las clases medias. Las entidades financieras bien capitalizadas ofrecen exposición al crecimiento de las rentas, mientras que los productores de materias primas desempeñan un papel estratégico en la transición energética.
A pesar de los signos de exuberancia en algunos sectores tecnológicos y, en cierta medida, en India, nos entusiasman las oportunidades que ofrecen mercados menos populares, como Indonesia y Tailandia, así como la posibilidad de que la confianza de los consumidores chinos repunte por fin tras un largo periodo de caída. También nos alienta en gran medida la clara mejora de la rentabilidad para los accionistas en todos nuestros mercados, pero especialmente en Corea y China. En esta fase del ciclo, resulta esencial adoptar un enfoque selectivo y consciente del riesgo. Asia y los mercados emergentes, que cuentan con balances saneados y motores de crecimiento estructurales, ofrecen un potencial de rentabilidad diferenciado y posibles ventajas de diversificación para las carteras globales.
Renta variable europea: las bajas expectativas políticas podrían generar oportunidades
Oliver Collin, Co-Head of UK and European Equities
El pasado año, destacamos el pesimismo de los inversores hacia la renta variable europea. Con la combinación de unas expectativas bajas y unas valoraciones muy por debajo de su valor, debidas en gran medida a la incertidumbre política en Alemania, era muy fácil que esta clase de activos obtuviera buenos resultados. Desde entonces, hemos asistido al giro liderado por Merz en Alemania y al inicio de un mayor gasto en defensa. Los rendimientos de 2025 han sido muy sólidos, incluso más en dólares.
Entonces, ¿estamos ante lo mejor que podríamos esperar? Nos parece que la situación actual no es muy diferente de la de hace un año. Esta vez, la política francesa ocupa un lugar destacado en la mente de los inversores y existe una creciente inquietud por la falta, hasta la fecha, de gasto fiscal en Alemania. Aunque no estamos afirmando que exista una fórmula mágica para Francia, creemos que las noticias pueden sorprender positivamente en vista de las bajas expectativas.
En cuanto a Alemania, la ley de presupuestos no se aprobó hasta septiembre, lo que significa que el gasto en infraestructuras se acelerará a partir de finales de 2025. Con la desaparición de la incertidumbre en torno a los aranceles y la aceleración del apoyo fiscal, las perspectivas de crecimiento del PIB y de los beneficios por acción están mejorando. Las bajas expectativas suelen ser un buen telón de fondo para los rendimientos futuros de las inversiones. Este entorno supone un buen augurio para las acciones europeas, una clase de activos que muchas personas han ignorado durante mucho tiempo.
Renta variable británica: el pesimismo sienta las bases para una posible mejora
Martin Walker, Co-Head of UK and European Equities
Además de ofrecer ventajas de diversificación a los inversores internacionales, las acciones de Reino Unido obtuvieron fuertes rendimientos en 2025 a pesar de las constantes preocupaciones por una inflación persistentemente alta, el bajo crecimiento y el empeoramiento de las finanzas públicas. Como resultado, la prima de riesgo de esta clase de activos sigue siendo elevada, pues los mercados se centran más en lo que puede salir mal a partir de este momento.
Sin embargo, no todo es negativo. La bajada de los tipos podría, sin duda, ayudar y animar a los hogares reticentes a volver a gastar. Los hogares británicos tienen unos ahorros equivalentes al 14% del PIB que podrían utilizar según ganen confianza. El crecimiento de los salarios fijos del sector privado es en la actualidad del 4,2%, frente al máximo del 6,6% —un factor de influencia clave en la inflación subyacente—, lo que reduce las razones para que el Banco de Inglaterra no rebaje los tipos.
Percibimos oportunidades interesantes en el ámbito de los suministros —especialmente, en aquellos que van a crecer con fuerza— y en los productos básicos de consumo orientados al mercado internacional, muchos de los cuales presentan valoraciones atractivas en comparación con sus homólogos extranjeros. La atención sanitaria sigue sin gozar del favor de numerosos inversores, por lo que es una oportunidad que queremos aprovechar. Aunque ya están obteniendo buenos resultados, los bancos nacionales del Reino Unido siguen gozando de buena posición para ofrecer rendimientos sólidos.
Renta variable global de pequeña capitalización: un contexto sólido para las oportunidades interregionales
Michael Oliveros, Head of Global Small Cap Equities
En nuestra opinión, el relato macroeconómico dominante sigue centrado en la interacción entre la política monetaria, los mercados de trabajo y la estabilidad y el impacto de los aranceles. La economía estadounidense ha mostrado un crecimiento nominal sólido, pero el optimismo del mercado podría superar a los fundamentales, por lo que podrían ser necesarias medidas adicionales para mantener las valoraciones. Entre los riesgos, se encuentra el retraso en la flexibilización de la política monetaria, que podría no servir de apoyo a los mercados de trabajo. Por otra parte, podría darse un aumento rápido e insostenible de los precios de los activos si las bajadas de tipos y los estímulos fiscales impulsan la confianza más allá de los sectores relacionados con la IA.
Europa se enfrenta a dificultades por la debilidad de la demanda, la fortaleza de la moneda y la competencia china. Sin embargo, podría surgir un ciclo de crédito si se evitan errores de política, con el respaldo de la solidez de los balances de los hogares y los bancos. Asia es cada vez más independiente: la demanda interna y las reformas en materia de gobernanza están ayudando a Japón y Corea, mientras que China sigue siendo incierta, con un mercado de exportaciones con excedente de oferta y competitivo. Las políticas contra la involución de China pueden ayudar a la recuperación del consumo, pero persisten los riesgos de ralentización y es probable que se apliquen nuevos estímulos a finales de 2025.
En un mundo fragmentado y menos integrado a escala global, las empresas ágiles adaptan las cadenas de suministro y aprovechan las nuevas oportunidades de forma más eficaz dado que las ventajas de escala de las empresas más grandes pueden disminuir. Este entorno es positivo para las empresas de pequeña capitalización. El carácter opcional inherente a las empresas de pequeña capitalización es el más atractivo en años, y la amplitud de oportunidades en todos los sectores y las regiones está aumentando.
ETFs: opciones para el crecimiento y potencial de diversificación
Chris Mellor, Head of Equity Product Management
Estados Unidos siempre representará una proporción considerable de las carteras de la mayoría de los inversores, incluso en momentos en los que las condiciones puedan favorecer a otras regiones, tal y como se plantea en las Perspectivas de inversión para 2026 del equipo Strategy & Insights de Invesco. Los inversores pueden plantearse una exposición pasiva de bajo coste a este mercado básico a través de los ETFs. Quien tema el riesgo de concentración en empresas de gran capitalización estadounidenses puede valorar alternativas de beta inteligente, como los ETFs de ponderación equitativa, que ofrecen un enfoque más equilibrado que la ponderación por capitalización bursátil e incluyen una metodología de reajuste automático basada en el principio de “comprar barato, vender caro”.
Las exposiciones a renta variable europea y global también pueden justificar un enfoque de ponderación equitativa o, de manera alternativa, una estrategia de gestión activa. Los ETFs activos se encuentran entre los segmentos de crecimiento más rápido del mercado de ETFs domiciliados en Europa y pueden ofrecer una opción de exposición regional a dicho continente, a los mercados globales y a la esfera emergente. Los ETFs activos suelen tener como objetivo superar al conjunto del mercado a largo plazo.