87.000 millones USD en activos
Gestionamos más de 87.000 mill. USD en ETFs UCITS de renta variable1
108 ETFs de renta variable
Ofrecemos una gama de ETFs que abarca diferentes exposiciones temáticas, sectoriales y regionales1
70% con gastos corrientes inferiores a la media
Más del 70% de nuestros ETFs de renta variable de EMEA tienen unos gastos corrientes inferiores a la media del mercado1
¿Por qué considerar nuestros ETFs UCITS de renta variable?
Nuestros fondos cotizados (ETFs) ofrecen acceso a una amplia gama de mercados mundiales de renta variable y están diseñados para replicar el comportamiento de los principales índices bursátiles. Ofrecemos soluciones rentables y diversificadas para mejorar las carteras, que abarcan distintas regiones, sectores y temas de inversión.
China
Asian and emerging market equities
Transcripción
ETFs UCITS de ponderación equitativa
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Preguntas frecuentes
Las acciones representan la propiedad de una empresa y permiten participar en sus beneficios y dividendos. Los precios de los valores de renta variable, también conocidos como acciones, fluctúan en el mercado en función de las perspectivas, los beneficios, los fundamentales, las tendencias económicas y otros factores de la empresa. Quienes poseen acciones también pueden votar en las juntas de accionistas y participar en otras decisiones relacionadas con la empresa.
Quienes invierten en renta variable pueden tener distintos objetivos financieros, entre ellos la revalorización del capital a largo plazo o la obtención de dividendos atractivos. Aunque las cotizaciones pueden fluctuar más que otras clases de activos, como los bonos del Tesoro, se espera que, a largo plazo, se recompense por el riesgo que se asume con rentabilidades potencialmente más elevadas. La renta variable también se considera una forma de preservar el poder adquisitivo, ya que podría compensar o superar a la inflación. Por último, se puede utilizar la renta variable para diversificar una cartera de otras clases de activos, como la renta fija y los bienes inmuebles.
Aunque la renta variable se considera tradicionalmente una clase de activos que podría generar una revalorización del capital a largo plazo, es necesario tener en cuenta sus riesgos. Estos riesgos incluyen la volatilidad del mercado, la caída de los precios de las acciones, la debilidad económica y los riesgos específicos de las empresas. Quienes invierten en renta variable corren el riesgo de perder parte o la totalidad de sus inversiones en función de las oscilaciones de las cotizaciones bursátiles.
El uso de ETFs para invertir en renta variable puede ofrecer varias ventajas, como diversificación, rentabilidad y liquidez. Los ETFs pueden proporcionar exposición a una amplia gama de valores en una única inversión, lo que ayuda a distribuir el riesgo entre distintas empresas y sectores. También se pueden utilizar para estrategias específicas de inversión en renta variable, como replicar un determinado índice, sector, tema de inversión o región geográfica. De este modo, quienes invierten pueden adaptar sus carteras a sus objetivos de inversión específicos y a su tolerancia al riesgo.