Acerca del índice MSCI World
El índice MSCI World se posiciona actualmente como el principal referente bursátil global por volumen de activos que buscan replicarlo, respaldado por 18 ETFs UCITS de gestión pasiva. El MSCI World ofrece una cobertura cercana al 85 % de la capitalización bursátil ajustada por free float (capital flotante) en cada uno de los 23 mercados desarrollados, e integra actualmente más de 1.300 compañías de gran y mediana capitalización.
¿Qué aspectos se deben en cuenta a la hora de elegir un ETF?
El coste suele ser uno de los factores más importantes, especialmente al seleccionar una exposición pasiva que probablemente representará una parte significativa de la cartera. La comisión de gestión anual del ETF o TER anual es un buen punto de partida, y nuestro Invesco MSCI World UCITS ETF ofrece ahora la más baja disponible en el mercado para esta exposición, de tan sólo: 0,05% Es decir, es un 0,15% menos que la media del mercado.
Ten en cuenta que invertir en este fondo implica adquirir participaciones en un fondo de gestión pasiva que trata de replicar un índice, en lugar de hacerlo en los activos subyacentes que posee el fondo.
Pero el coste es solo una cara de la moneda, ya que el producto también debería ofrecer un buen rendimiento. En el caso de un ETF pasivo, este suele evaluarse mediante el “tracking error” o la precisión con la que el ETF busca replicar la evolución diaria del índice a lo largo del tiempo, una vez descontadas las comisiones. En este sentido, el rendimiento puede variar considerablemente, y las diferencias no siempre se explican únicamente por las comisiones.
La potencial estructural ventaja de la replicación sintética o basada en swaps
Un ETF puede reproducir un índice de dos formas. La más habitual consiste en invertir físicamente en todos los componentes del índice (o en una muestra representativa), y siempre que se efectúe un reequilibrio del índice, reequilibrar las posiciones. Los dividendos de las acciones mantenidas se perciben netos de impuestos, a menudo aplicando un tipo de interés reducido. Por ejemplo, la retención fiscal sobre los dividendos de renta variable estadounidense es del 30% para un inversor estadounidense, pero sólo del 15% para muchos ETFs domiciliados en Europa.
La segunda forma es que el ETF mantenga una cesta de acciones, que puede variar con respecto a los componentes del índice, y utilice swaps para buscar obtener exactamente la misma rentabilidad que el índice. Este enfoque basado en swaps es también conocido como replicación sintética. Trata de ofrecer una replicación más precisa y, a menudo, a un coste más competitivo, al que se suele tener mediante la replicación física.
Los ETFs de replicación sintética pueden beneficiarse de un tipo de retención fiscal sobre dividendos más baja que los ETFs de replicación física. En el caso de la exposición al MSCI World, esta potencial estructural ventaja ha supuesto una mejora media del 0,05% anual desde 2018, frente a los ETFs de replicación física, antes de aplicar las comisiones. Esta reducción del TER anual podría ampliar aún más la diferencia de rendimiento global entre nuestro ETF y los que emplean la replicación física.
Posible ventaja del enfoque basado en swaps, y el beneficio en costes derivado de comisiones más bajas.