Una cartera diversificada suele incluir posiciones core y no core, y los fondos temáticos forman parte de esta última categoría. Dado que los fondos temáticos están más concentrados y especializados que los fondos de índices generales, tienden a ser más volátiles, en particular, a corto plazo. Sin embargo, cuando se mantienen a más largo plazo, pueden ser capaces de aprovechar la evolución de la temática. A menudo, se considera que ofrecen fuentes de rentabilidad más diferenciadas y menos correlacionadas. Hay quien los utiliza como asignaciones estratégicas junto a las posiciones core de la cartera, mientras que los sectores tradicionales se utilizan de forma más táctica para ajustarse a las condiciones del mercado a más corto plazo.